Tomado de Diario de La Nación del 18/12/05 (Entrevista Dominical)

Tirso Sánchez: cronista Táriba

"Añoramos nuestro ambiente bucólico"

( Marina Sandoval Villamizar )

Tirso Sánchez Noguera, cronista de Táriba, quien ha sido testigo de su desarrollo, añora esos días cuando el agua llegaba por "tomas" a la mitad de la calle de tierra, o empedrada, por donde los animales traían sus cargas de todos los campos del municipio Cárdenas para el mercado del pueblo.Añora esas cargas de leña que salía a buscar cuando niño, como tanta gente lo hacía, para alimentar el fogón de la abuela, cuyas ollas eran negras del humo, pero con sabor y olor a lo natural, pues era comida salida de los solares de cada hogar, donde cultivaban los aderezos para la olla y criaban aves de corral para el sustento diario. Añora las casas antiguas, de estilo colonial, que eran amplias en los aposentos, en sus salas y en las ventanas que daban a la calle, donde las señoritas se sentaban en el "pollo" de la ventana para mirar, sobre todo a los muchachos. El cronista también añora la "bola de candela" alimentada con kerosene, de la época de Navidad, los saltapericos y la pólvora que nunca ha faltado. De los aguinaldos, juegos como "al tiente" o "pajita en boca". Cuando con una locha iban en los autobuses tradicionales a San Cristóbal a pasear o a comprar aunque fuera una aguja. Hoy --dice--, la gente va a comprar a Táriba lo que necesita, porque los productos tradicionales los tienen ya ahí, lo cual es más cómodo para el pueblo, sobre todo el del campo, que es numeroso y va a los negocios de Táriba los cuales se han incrementado al punto que "en estos momentos hay un comercio muy fuerte. La riqueza y el comercio de antes, pues eran sobre todo almacenes de telas y víveres, se hizo fundamentalmente por el café". --Hay una cosa curiosa, los grandes comerciantes de café daban el dinero a los pequeños comerciantes para que les vendieran ese café, y los comerciantes de este pueblo de Táriba, daban dinero a los que cultivaban café para que hicieran sus cosechas, limpiaran sus terrenos y estaban prácticamente comprometidos a vender ese café, y ese café por supuesto, se iba por Encontrados, por Maracaibo y de ahí salía al exterior.Agrega que ese sostenimiento económico ha disminuido, pero aunque parezca mentira, "Táriba vivió en una época, de la producción del café, porque había mucho cultivo de café". En cuanto a cómo ve el progreso de Táriba, dice que "necesariamente tiene que haber un desarrollo".-- Los pueblos tienen que avanzar, entonces una de las cosas que a mí me está llamando mucho la atención, es que esas casas espaciosas, grandes, de otros tiempos, se están convirtiendo en casitas, en divisiones, sobre todo en lo que es la carrera 4 y 5, donde están los establecimientos omerciales. De allí que añora lo que se ha ido de ese ambiente bucólico y no existe sino en la mente de pocos, en la del cronista, por supuesto, quien recopila la historia del día a día en el municipio para contarla a las nuevas generaciones, como todo escritor, en libretas, que no caben en su biblioteca taller, donde ha plasmado los relatos de quienes murieron hace cincuenta años, pero que cuando los da a conocer hacen una noticia, pues fueron hechos de antaño que se conocen hasta hoy. Unas ha logrado publicar, tiene muchísimas más por publicar, pues son páginas desde 1969 cuando fue nombrado cronista. "Mire, aquí está ésta, abra cualquier página y verá cualquier cosa interesante si entiende mi letra". Y Tirso Sánchez Noguera, historia viva de Táriba y el Táchira, sigue contando esa crónica.

Reserva moral en Táriba

José Tirso Sánchez Noguera, nació en Táriba, aunque dicen que no lo parece, hace 78 años. Egresó de la Universidad Católica Andrés Bello de San Cristóbal, en 1969, en Letras; como maestro normalista en 1958. Es el cronista del municipio Cárdenas. También es Individuo de Número de la Academia de Historia del Táchira, locutor, miembro de la Sociedad Bolivariana, fundador de la Tertulia cultural "Luis Eduardo Pacheco Melgarejo", y ha publicado varios escritos.--Este scribió una genealogía sobre el general Santander, que ningún colombiano ha escrito, ellos hicieron un esbozo pero la más completa es la del taribense --dice orgulloso . Además del Himno de Táriba, del Himno del Cronista del Táchira y de otras instituciones educativas, de poesías de género variado, y del bando de la feria, hizo un esbozo breve de la historia de Táriba en versos alejandrinos (de 14 sílabas cada uno). Ha escrito entre otras obras y artículos periodísticos en diferentes medios de comunicación, "Panorama de mi Tierra", "Crónica sobre Táriba y el Distrito Cárdenas", "El centenario de la Botica del Torbes", "Discurso sobre un hijo Ilustre", "El hospital de San Antonio", "Bodas de plata profesionales" y "Centenario del Nombre del Distrito Cárdenas". Además de placas de reconocimiento y tener tantos libros en su "taller", en el cual apenas cabe su escritorio y su silla, sobre todo los de la carrera de Literatura, de autores latinoamericanos, de venezolanos como Manuel Díaz Rodríguez, "el estilista de las letras, el hombre que escribió en estilo puro, hablando de literatura", también tiene la imagen de Bolívar. En ese cuarto tampoco falta un espacio para los libros de religión, para la Biblia (tiene varias), que dice, debe leer todo el mundo, para el catecismo y temas de ese estilo. Su devoción está reflejada en la puerta de la biblioteca con la imagen de "Jesucristo, el amigo que nunca falla", la Virgen de la Consolación de Táriba, y María Auxiliadora. Es tal su fe que cambió el lugar de la biblioteca por un oratorio donde resalta además el padre Luis Mariara, un beato salesiano con muchas virtudes, que murió en Cúcuta y va camino a la Santidad, dice. En ese cuarto taller "achicado" por tanto libro, se observa su orgullo familiar, plasmado en fotografías donde aparece junto a su esposa, la señora Valentina, en una de ellas su padre junto a sus tías (fallecidos), o el recuerdo de los cincuenta años de "martir monio", dice, aunque luego corrige: "Bueno, no, si fuera así no hubiéramos llegado a los 55 años", sonríe. Muy jovial el cronista de Táriba, estuvo dispuesto a enseñar sus más valiosos tesoros, entre ellos: "El médico de sí mismo o el arte de confervarfe la salud por el inflinito", escrito en 1733 en francés y traducido al castellano antiguo. En 272 años de publicado, Tirso Sánchez es su segundo dueño. El primero escribió: "iba a ser arrojado y me lo tomé. José Ma. Ramírez Acuña, ordenando, agosto 1927". Dedicado al marqués de Ariza, trata de la cura de enfermedades por sangría. Otro tesoro decora su hogar y es la ventana de la casa donde el diez de febrero de 1820 Simón Bolívar le escribió una carta al general Francisco de Paula Santander. Al lado tiene otro tesoro, un sacapunta de 60 años que saca mejor punta, afirma, que cualquier sacapunta moderno.- Esta vitrina me costó 50 bolívares hace más de cincuenta años; y esta lámpara, que significa la luz del Espíritu Santo, tiene más de cincuenta años --agrega. Y como esos, tiene otros tesoros. "Así es que usted lleva historia para La Nación, así somos los cronistas", dice.

"Todos debemos llevar siempre a Bolívar"

"Todos debemos llevar siempre a Bolívar", dice el cronista de Táriba, quien tiene varios cuadros de Bolívar.-Yo soy bolivariano de corazón, creo en el Bolívar histórico, el que nos dio la libertad, la independencia, y nos mandó a que fuéramos libres, y el que nos dio las prácticas de cómo se es gobernante y así nos dejó unos mensajes para cada uno en su conducta personal, es decir, que nosotros todos debemos llevar al Bolívar de siempre. Se define como una persona feliz, como esposo, padre, profesional, abuelo, bisabuelo y ser humano, porque da un buen testimonio de su vida. - Los cronistas nos ocupamos de que la historia esté viva, que esté presente, y por eso el cronista debe tener solvencia moral, intelectual, con acciones que hagan creíble su mensaje. Cree que en ese sentido hay buenos cronistas en el Táchira. Todos tienen algo en común, el problema de que no consiguen quién les financie la historia, sin embargo, siguen trabajando con amor por su terruño, divulgando la historia de los pueblos.

Debe hacerse el progreso dentro de las normas

- ¿Como cronista, usted cree que el desarrollo de Táriba ha resultado positivo?- Todo desarrollo, todo avance, siempre tiene mucho de positivo, además, no podemos negarnos al progreso, pero debe hacerse dentro de las normas legales para proteger al ciudadano, para que haya convivencia verdadera, paz y sosiego, o sea, que se respete el urbanismo.- ¿Qué problemas graves tiene el municipio Cárdenas en este momento?- Lo que ha ocasionado últimamente las lluvias, porque hay algunos sectores como El Vegón, donde por la inestabilidad del terreno, las casas han sufrido y la gente más, porque ha invertido y ve cómo se destruyen los recursos de la noche a la mañana. Eso es cuestión de planificar dónde hacer una casa, cómo se puede hacer que la gente haga sus construcciones con la ayuda oficial, porque es pobre y no tiene recursos y al que se le ha destruido su casa queda como si se le hubiera destruido su alma, su vida y su corazón, pero tiene que seguir luchando y esos aportes son necesarios para levantarle el ánimo a la gente.- ¿Y cómo ve Usted el aspecto de la seguridad?- En la seguridad estamos fallando demasiado. Estas cosas que han sucedido de tantas muertes violentas, pues, para nosotros es algo nuevo, sobre todo en nuestro pueblo tan pacífico, una tranquilidad suma, estas muertes, de gente joven sobre todo, nos han conmovido mucho. Es un alerta a las autoridades que creo son las que tienen que actuar aplicando la ley, redoblando la vigilancia, y tratando de amparar la ciudadanía los que tienen el deber de hacerlo.- ¿Cómo ha sido el impacto del crecimiento demográfico?- Esto es un fenómeno. Táriba creció no porque haya sido una atracción desde el principio. Lo fue en cuanto a la topografía, al clima, a la belleza natural, al paisaje. Por eso, esos indígenas que vinieron por el lomo de los Andes y vieron este paraje y se quedaron, tenían razón, porque esto es una belleza, y si echamos para atrás, vemos que esto es una maravilla, con aguas por todos lados, con una topografía bellísima, un paisaje estupendo. Los indígenas, Los Táriba, nos legaron eso. Agrega que después se dio el fenómeno religioso de cuando los agustinos llegaron a evangelizar y trajeron la tablita que se convirtió en la maravilla de las curaciones para hacer tantos milagros. Es por ellos -dice- que la gente se acerca y se va quedando con los indígenas y fundando una población.- Pareciera que el fenómeno siguiera, un poco puede ser por esa atracción de la Virgen, Nuestra Señora de la Consolación de Táriba, pero es también por el desplazamiento del municipio San Cristóbal, que ya no tiene terrenos dónde construir, y el que puede hacerlo tiene que pagar muy caro por un pedazo de terreno.Expone que el desplazamiento hacia el norte también ha complicado a Táriba, porque han subido de precio las viviendas y los terrenos que son más baratos que los de San Cristóbal, y por eso se ha convertido en una ciudad cosmopolita, donde hay gente de todas partes, ha crecido el comercio y formado barrios nuevos.- De modo que hay crecimiento poblacional en los últimos tiempos como nunca se ha visto, y si comparamos a aquel núcleo donde nació el pueblo con esto que se ha extendido tanto, pues somos grandes en el sentido de que somos muchos y cuando somos muchos, los problemas se acumulan, entonces hay problemas de cloacas, alumbrado, salubridad, inseguridad, los problemas se multiplican, pero dicen que todo problema tiene su solución, a uno le toca, por supuesto, a todos nosotros, poner de nuestra parte, pero otros son los gobernantes, que para eso los eligieron, para que mejoren las condiciones de vida de los seres humanos.¿Qué propone ante esa solución?-En cuanto a vivienda, sitios seguros, con estudios geológicos para que permanezcan las inversiones y la gente pueda responder pagando sus propiedades. En lo referente a la inseguridad, es cuestión de que las comunidades se organicen para su defensa y estén pendientes, y las autoridades, porque les toca a ellas por Ley, porque para eso se eligieron, aplicar soluciones.

4 comentarios:

Gomez Da Palma dijo...

Saludos, ando en busca de informacion acerca de Eliodora Acevedo y de su esposo manuel gomez, Mucho les sabria agradecer.

de ud.Gómez Da Palma

Gomez Da Palma dijo...

Saludos, ando en busca de informacion acerca de Eliodora Acevedo y de su esposo manuel gomez, Mucho les sabria agradecer.

de ud.Gómez Da Palma

gomezdapalma@hotmail.com
gomezdapalma@gmail.com
gomezdapalma@yahoo.com

argenis ortiz dijo...

Mi nombre es Argenis Ortiz Malave ( 55 años), hijo de Pedro Ortiz Alviarez oriundo de Tariba y nieto de José Ramón Ortiz y Pastora Alviarez, nacidos, casados y sepultados en Tariba también.
Mucho agradecería sus buenos oficios y tiempo, para encaminarme en la búsqueda de mis antepasados.

De antemano gracias por su gentil atención

Argenis Ortiz Malavé

argenis ortiz dijo...

Mi correo electronico es
monjeortiz@gmail.com
Gracias